11/ ¿Nuevo Rango?


Cuando desperté, fui a buscar a Juvia a su habitación pero no estaba, la busqué por todo el edificio pero no la encontré, por lo que supuse que estaría en LandIce, pero tampoco estaba, por ningún sitio de la ciudad. Puede que me hubiera pasado con ella pero era la mejor solución que encontré.
Pasaban los días y no volvía a su habitación. Ahora el cabreo y la tristeza podían notarse en mi rostro. Había cortado la comunicación por lo que no podía hablar con ella, no sabía que hacer para encontrarla, en este caso mis poderes no funcionaban. Y no podía decirle a nadie que Juvia había desaparecido.
Uno de los días que llegué a la sede después de esta buscando a Juvia durante todo el día, lo único que me apetecía era dormir, pero alguien me llamó cuando estaba apunto de entrar en mí habitación. Me giré y era Sebastian.

-Tiene que venir conmigo, la Reina la está esperando.
-Vale…- estaba tan cansada que no pregunté la razón, solo le seguí hasta la gran sala del trono.
-Raisa, bienvenida, siéntate.- me dijo mientras me acercaba a ella. Me senté como ella había ordenado.
-¿Ocurre algo?
-No, no es nada malo no te preocupes. Raisa, he estado hablando y discutiendo durante los últimos meses con los consejeros aquí presentes, y hemos llegado a un veredicto. Gracias a tus cacerías durante los meses anteriores se te concede el rango de Ángel Vampiro.
-Que, es… es ¿enserio?- estaba sorprendida, es un cargo importante dentro de la orden. No era un cargo tan importante como el de consejero, pero al menos te respetaban.

Dentro del clan de los vampiros existían distintos rangos, a los vampiros recién convertidos se les llamaba novo conversus, que son los mas feroces. A partir de hay solo llegas al rango de veterani, cuando controlas tu sed de sangre. Después de eso la Reina es la que adjudica los cargos, y el cargo de Ángel Vampiro era importante, solo había 2 personas con ese cargo, y uno de ellos era Krory, al otro lo mataron cuando traicionó a La Reina.

-Es enserio, a partir de ahora lo serás… Tiky.- La Reina llamó a uno de sus consejeros, Tiky, además de ser el más fuerte era el que tenia el poder de convertir a un vampiro veterani en un Ángel Vampiro.

Me levanté del asiento. Aquel consejero bajó del altar en el que se encontraba, tenia el pelo largo recogido en una coleta baja y un mechón de pelo le caía por el rostro, su piel era pálida como la nieve, al igual que la piel de los demás consejeros, vestía traje negro y camisa blanca con una corbata negra. Se acercó a mí y de su mano salió una mariposa negra, la cual acercó a mi pecho, él se separó. La mariposa se introdujo en mi cuerpo. La transformación era dolorosa, pero una vez que empiezas no puedes pararlo. Notaba como la sangre de mi cuerpo empezaba a hervir, las alas salieron por sí solas y poco a poco, las alas de murciélago que había tenido durante el tiempo que estuve en la Sede, se transformaban en alas de ángel, llenas de plumas negras y más pesadas que las anteriores, eran mas grandes. Los huesos que se unían a las alas para poder moverlas iban creciendo poco a poco. Pude gritar al menos 10 veces en las que duró el proceso. Los colmillos se volvieron más resistentes y largos. La transformación acabó y me sentí aliviada y con más poder.  Las alas volvieron a ocultarse, dejando tras de sí alguna que otra pluma negra que no se había enganchado a las demás

-Bien, todo a sido perfecto, todas tus habilidades han aumentado, al menos las habilidades de vampiro, tus poderes puede que también aunque no estamos seguros. Si notas alguna diferencia haz nos lo saber-dijo el consejero que estaba delante de mi.-Tus habilidades deben asentarse, será mejor que descanses mañana notaras los resultados
-Una cosa más…-la Reina giró levemente la cabeza con mucha elegancia hacia su derecha.- Devitt.
-Si mí Reina.- Devitt se levantó al igual que Tiky antes, se acercó a mí.
-Esto puede dolerte, pero será por poco tiempo.
-¿Pero que vas a hacer?- dije asustada al ver que sacaba su pistola y me apuntaba con ella a un lado del pecho. Entonces. “Pum” me disparó.
-¡AAAAH! - Como él dijo dolía pero no tenía más remedio que aguantarlo. Sentí como si algo me traspasa de un lado al otro del cuerpo.
-Con esto ya no necesitas la pulsera.-me dijo la Reina.
-¿Como?- me llevé la mano a la zona del disparo. Noté algo extraño al tacto, no parecía piel era algo rugoso. Me miré, tenía una mancha gris pero poco a poco fue desapareciendo y en su lugar a pareció una rosa roja rodeada de espinas.
-Una rosa roja.- miré a la Reina.
-Es la misma que la rosa de la pulsera, pero con esta marca no necesitaras  la pulsera. Es mas resistente ya que si la rosa sufriera algún altercado no ocurriría nada, la cicatrización la regeneraría.-dijo  mientras los consejeros que estaban de pies se sentaba de nuevo en sus sitios.- ¿estas preparada?
-Si. Gracias por todo.- la dije mientras hacia una reverencia. Después me fui.
-Una cosa más, este rango trae una consecuencia. A partir de ahora cuando muerdas alguien tendrás el poder de convertirlo, pero solo podrás hacerlo con aquellos que yo te ordene. ¿Entiendes?
-Si, majestad

Camino de mi habitación me encontré con Krory que me había visto salir de la sala del trono.

-Raisa, ¿estás bien? Por que has salido de esa sala
-Si, estoy bien, la Reina me ha nombrado Ángel Vampiro.
-Eso esta muy bien. Me alegro por ti.
-Gracias, creo- dije en voz baja- jeje.

Me fui a la habitación y del cansancio caí profundamente dormida, pero en sueños no paraba de dar vueltas buscando a Juvia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario